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La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

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La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Estrella Torcida el Jue Mayo 19, 2016 11:25 pm

Sus amarronadas zarpas tocaron a fina tierra nevada que cubría todo el lugar. Sus celestes ojos se dirigieron a sus alrededores y de su boca entreabierta emanaba bocanadas de aire helado. Había caminado mucho desde que salió de la guarida de su campamento y se sentía agotado después de haber recorrido todo aquel increíble trecho. No había encontrado más que a un escuálido conejo, el cual había conseguido atrapar porque se sentía mucho más débil que él. El frío estaba comenzando a culminar con su estado de ánimo, y con los comportamientos de todos los guerreros de su clan. Hace ya mucho tiempo que no han conseguido probar bocado y la verdad es el hambre está comenzando a hacer mella en ellos. Ya habían muerto algunos de los cachorros de su propio clan; ¿cuánto podrían aguantar los que aún siguen con vida? Es más, ¿cuánto podrán aguantar hasta que la estación Sin Hojas deje el bosque al que llaman hogar? Esto no puede seguir así, piensa el blanquecino con pena y con una mirada cargada de pena dirigida hacia la nada.

Sus patas lo llevaron directamente hacia una parte del bosque, alejada de las grandes planicies amarronadas, ahora blancas gracias a la exuberante escarcha que llovizna; al cual llamaba hogar. No se sentía nada bien estando en un lugar rodeado de tanta maleza. La maleza hacía que su rapidez se viera entorpecida y sus agudos movimientos de lucha se vieran interrumpidos por las malditas ramas que por ahí concurrían. Aunque tampoco es que tuviera una gran movilidad gracias a la pata que le había dado nombre. Su mirada celeste se dirigió hacia la pata herida, la que lo había acompañado desde el primer momento desde que nació. Aquel era el motivo por el que le habían puesto el nombre. Aquella pata torcida que le había otorgado todo lo que era hoy… Pero en una batalla o en una carrera larga no eres de mucha ayuda vieja amiga, piensa para sí mismo con una sonrisa mientras recuerda cómo su madre le había contado cómo se había hecho semejante herida.

No había mucho que pudiera decir, salvo que cuando su madre estaba de parto, tuvo complicaciones que hicieron que su pata trasera izquierda se doblara sin remedio a volver a curarse algún día. Pero tampoco le desagradaba tener la pata doblada… la mayoría de veces. Eso le decía que era un simple ejemplo de que, con perseverancia y esfuerzo, se podía llegar a conseguir grandes cosas en la vida. Un suspiro ahogado escapó de la comisura de sus labios y un fuerte rugido emanó de las profundidades de su estómago. Sentía tanta hambre… y habían tan pocas presas para saciarla… Me comería incluso a las grandes bestias que suelen montar los Dos Patas si se me presentara la ocasión, se dice con amargura y una mueca de tristeza en la cara. Un pequeño movimiento de su cabeza hace que sus pensamientos echaran a volar. Él era el líder del Clan del Viento, debía de dar ejemplo a sus compañeros de clan y no demostrar que su férrea voluntad de conseguir alimento estaba comenzando a flaquear.

Hace ya bastantes lunas que no prueba un bocado que llenara, completamente, la cavidad de su estómago. Las estaciones Sin Hojas siempre solían ser duras, pero la de aquel año era increíblemente dura para los gatos de su clan. Y no sólo eran los gatos de su clan, sino también los de todo el bosque. El otro día había sorprendido a un guerrero del Clan del Río buscando presas en su territorio. Menos mal que en cuento lo vio salió disparado hacia su territorio, pero era innegable que estaban comenzando a pelearse por cada bocadito que necesitaban con urgencia. Y no solo ocurrían ese tipo de problemas… Últimamente, todos los gatos estaban de muy mal humor y concurrían muchas peleas, tanto por gatos del mismo clan como por otros. Esa estación había tenido que intervenir en medio de más peleas que en todas las estaciones Sin Hojas anteriores. Hasta hubo un guerrero que le replicó y a punto estuvo de tirársele encima. Esto tiene que acabarse ya, piensa mientras mira con impotencia hacia el cielo gris.

El Clan Estelar debía de estar mirando las horribles escenas que ocurrían abajo. ¿Por qué no hacían nada para detener las heladas que se instalaban en el bosque y hacían que la estación Sin Hojas cesara de una maldita vez? ¿Es que acaso estaban planeando terminar con los clanes de una vez por todas? Había rezado muchas noches al Clan Estelar, pidiéndoles que se llevaran la estación Sin Hojas y trajeran a la cálida estación de la Hoja Nueva, y la abundancia de presas, al bosque para que pudiera dejar de pasar tanta hambre. Pero parece que los gatos estelares le hacían oídos sordos y no tenían la menor intención de querer parar a la fría estación que tenían encima. Cada día que salía de su guarida sentía que hacía mucho más frío que el anterior. El corazón se le paraba cuando sus guerreros llegaban corriendo ante su presencia, anunciándole que un nuevo cachorro había sucumbido a la inclemencia del tiempo y había muerto debido al hambre generalizado. No podía soportar las espinas que se clavaban en su corazón cuando escuchaba noticias tan desalentadoras como aquellas.

Por eso, solía pedirles a sus guerreros que custodiaran la seguridad del campamento cuando él no estaba. Daba pequeños paseos por su territorio bajo la excusa de ir a buscar presas para alimentar al clan. Normalmente sus guerreros le habrían dicho que lo acompañarían porque no querían que le pasara nada malo, y eso hacían, pero él siempre reusaba la buena compañía. Ser notificado con la muerte de un cachorro, que tiene toda una vida por delante que vivir, es algo que lo deja hundido y triste. No quería preocupar a sus compañeros de clan argumentándoles que puede que aquella estación durara unas cuantas lunas más, por lo que salía y se olvidaba del tema hasta que volvía al campamento y le contaban noticias similares. Podía notar sus propias costillas siendo aplastadas por el pelaje y la carne. Estaba más flaco que nunca y sus fuerzas estaban comenzando a decaer rápidamente. Mas su orgullo le dictaba a no rendirse jamás y siempre ocultaba su debilidad ante sus compañeros.

No sé si estaré contrayendo una enfermedad, piensa para sí mismo el blanquecino mientras se palpa, con su amarronada cola, uno de sus costados, comprobando que no estuviera enfermo realmente. Sabía perfectamente que el motivo de su debilidad no era que estuviera comenzando a ponerse enfermo… El verdadero motivo de su debilidad generalizada, era la falta de alimento que se hacía patente por todo el bosque. ¿Cómo lo estarían sobrellevando los demás clanes del bosque? ¿Tendrían más alimento que los gatos del Clan del Viento? ¿Y si simplemente se rendía y atacaba a otro clan para robarle comida? Otra sacudida de la cabeza hace que vuelvan a volar sus pensamientos. Él no era esa clase de gatos que se dedicaba a robar a otro clan para conseguir sus propias presas. Él era un gato valiente, que no dudaría en atrapar sus propias presas aunque su clan esté al borde de la muerte. Haría todo lo que estuviera en sus patas por salvar al Clan del Viento de la muerte.

Hundió las garras en la dura tierra y se paró rápidamente, alisando la tierra con las zarpas y sentándose posteriormente. Enrosca la cola alrededor de sus zarpas delanteras y comienza a respirar hondo y a soltar el aire que había acumulado en sus pulmones. Últimamente estaba un poco más gruñón que de costumbre, pero siempre se le pasaba con aquellos paseos y aquel pequeño ejercicio que se había dedicado a hacer durante toda la estación Sin Hojas. Aparte de permitirle tranquilizarse, hacía que sus preocupaciones y sus miedos se dispersaran y que tuviera el valor de seguir peleando contra la estación Sin Hojas que estaba viviendo. El ardor de su pecho siempre relucía con más fuerza cada vez que terminaba de hacer dichos ejercicios, y una nueva calma invadía su cuerpo para enfrentar a la hambruna y a las peleas que concurrían a su alrededor. En pocas palabras, aquello le permitía continuar cuerdo y no perderse en la locura que provocaba el hambre.

-Sé que me estás espiando -su voz estaba cargada de un matiz autoritario y sus ojos estaban cerrados, buscando la serenidad que tanto necesitaba en aquellos momentos. Ni siquiera se había vuelto para decir aquellas palabras, simplemente se quedó allí plantado, esperando a que el curioso que lo observaba revelara su identidad. -Puede que esté de espaldas y tenga los ojos cerrados, pero aún conservo un buen olfato y un gran oído. Que no vea, no significa que sea un inútil en dicho aspecto -explica con serenidad mientras vuelve a hinchar los pulmones, para luego dejar escapar el aire lentamente. Notó una pequeña paz en su interior, lo cual le indicaba que estaba comenzando a surtir efecto en él. El estómago le seguía rugiendo como un león, pero ésta vez Estrella Torcida hizo caso omiso a dicha hambre, puesto que no notaba como su estómago protestaba ante la necesidad de comer. Estaba ya inmerso en la serenidad de la calma y en el pasar de sus pensamientos, aunque aún seguía esperando a que el extraño revelara su presencia ante él.
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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Estrella de Aurora el Vie Mayo 20, 2016 7:02 pm

Caminaba pesadamente entre la nieve, mientras pequeños copos se colaban entre su pelaje para llegar a su piel y darle la sensación del frío. Los cachorros empezaban a morir, las reinas no tenían con qué alimentarse para dar de comer a sus pequeños, los guerreros estaban débiles y los aprendices no tenían ganas de nada. Recordaba prestar su pelaje para dar calor a los cachorros de vez en cuando... Aquella Estrella de Aurora había quedado en un pasado tan lejano...
Siguió caminando para simplemente despejar su mente, de paso ver si encontraba alguna presa para su clan. Cada vez se hacía más imposible encontrar algo para darle de comer al clan. Alguna vez le dio lo mismo encontrar y cazar un ratón, ahora se alegraba cuando encontraba uno.

Sacudió su pelaje mientras miraba al cielo. Sabía que el Clan Estelar no podía sacarlos de este apuro. "Ha, luego dicen que son gatos poderosos" piensa con amargura mientras seguía caminando sin rumbo alguno.
Creía que sus antepasados los estaban vigilando, creía que las almas de los gatos se iban a alguna parte. Pero no creía que fueran poderosos o que escribían el destino de cada, no lo eran para nada, solo estaban allí para ver un espectáculo eterno... Como los gatos morían, como los gatos nacen, como los gatos pelean, como los gatos pierden, como los gatos ganan.

Dicen que los cuatro clanes se mantienen en pie gracias al Clan Estelar y que así han sobrevivido durante siglos. Pero ella solo creía una cosa: Solo era un estúpido juego de poder y sangre que alguien había inventado. Un maldito juego en el que ella estaba dispuesta a jugar con todas sus fichas.

Sus pensamientos se alejaron al inspirar un olor fuera de lo normal.  Se tiró en la nieve. Su pelaje era su mayor camuflaje en aquellas estaciones y pensaba aprovecharse de ello.
"Clan del Viento" pensó mientras sonreía. Hacía tiempo que no veía a Estrella Torcida, hasta era raro verlo sin sus compañeros. Pero sabía que no era ningún estúpido, sabría que estaría allí en poco tiempo.
Y así fue.
Oh Estrella Torcida, no estaba te estaba vigilando... Solamente olfatee Clan del Viento y me puse a la defensiva... No me juzgues, todos estamos mal estos tiempos...— Dijo mientras se ubicaba a su lado.  —Es estúpido pensar que: Siempre decimos que la estación sin hojas que tenemos enfrente nuestro fue peor que la anterior, pero en nuestro interior sabemos que es igual, nada cambia— Sabía que estaba demasiado cerca de los territorios del Clan del Viento, pero le daba exactamente lo mismo... Pues todos estábamos demasiado exhaustos como para decir o hacer algo, lo peor sería llegar con heridas al campamento y estar en un constante cuidado.

Una sensación hizo que se le erizara el pelaje y pegara sus orejas al cráneo. —Espero que esto no sea una maldita emboscada, Estrella Torcida, tengo varias lunas en pie y pienso pelear sola si es necesario...— Dijo amenazando al líder sin miedo.
La sensación desapareció de un momento a otro, haciendo que Estrella de Aurora cayera rendida al suelo.
Respirando pesadamente dijo:—Lo lamento, cada día siento que me voy a volver loca...— Dijo mientras intentaba pararse, más fue un caso imposible, así que decidió quedar tumbada en el suelo, quedando como una imbécil frente a otro líder.
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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Estrella de Zorro el Sáb Mayo 21, 2016 6:00 pm

“La oscuridad y el frio van de la mano” esto pensaba el líder del Clan de la Sombra. Estrella de Zorro estaba en lo alto de una de la rama pelada mirando a su clan, desde allí, veía como su clan estaba peor que nunca: los guerreros estaban flacos y débiles, los aprendices estaban echados en su guarida con los estómagos vacíos, las reinas tratan de calentar a sus cachorros pero no podían alimentarlos y, ahora, de cinco veteranos que había antes ahora solo quedaban dos. El Clan de la Sombra estaba pasando los peores momentos que el líder habría visto antes, recordaba, una época en la que el clan también había pasado hambruna pero esta vez era más fuerte y dura que las demás.

El líder bajo de la rama y camino por el campamento y en un momento escucho un horrible maullido de desesperación que salía de maternidad, Flor Negra, una reina de pelaje negro, estaba llorando desconsolada mente junto a su pareja. Muchos gatos se acercaron a ella a consolarla-¿Qué ha ocurrido, Paso de Montaña?-pregunto el gato naranja a su amigo marrón y, este, respondió con tristeza- Pequeño Abejorro a muerto-Maulló antes de ir junto al padre del cachorro para consolarlo. Estrella de Zorro imaginaba el dolor de ambos gatos, el felino anaranjado, nunca había sido padre, pero era el “tío” de los hijos de Paso de Montaña, y, su uno de sus sobrinos moría, podría sentirse tan devastado como si fueran sus propios hijos.

Salió del campamento para alejarse del horrible momento que estaba pasando el clan. Sus zarpas naranja oscuro se hundían en la nieve con la facilidad con la que se le saca una ratón a un cachorro, Estrella de Zorro, trato de captor algún olor: lagartijas, ranas, aves… ningún olor llego a su nariz. Estaba empezando a molestarse, se sentía inútil al no poder encontrar alguna solución para el clan y no quería hacer como la pasada Estación sin Hojas, correr de territorio en territorio robando presas a los otros clanes ,sin embargo, sintió que si lo hacía acabaría en el mismo fracaso.

Siguió caminando cabizbajo alejándose más del territorio, su estómago rugía con la fuerza de un monstruo del Sendero Atronador. Finalmente un leve olor llego a su nariz, pero no se trataba de un pájaro a una rana, sino que era el olor a gatos de otro clan. Al acercarse mas pudo notar dos pelajes blanquecinos a distancia, se ocultaban con la nieve, pudo distinguir a Estrella Torcida, líder del Clan del Viento, y a Estrella de Aurora, líder del Clan del Trueno. Escucho su conversación a distancia antes de poder aparecer- Al parecer no soy el único que sale a aclarar su mente, ni el único que siente que se volverá loco-Maulló acercándose a los dos gatos con la cola en lo alto. Pocas veces Estrella de Zorro había hablado con los líderes de los otros clanes, no hacía mucho que él se había convertido en líder de clan. Al mirar los cuerpos de los dos gatos blancos supo que tampoco la estaban pasando muy bien en sus clanes-Veo que el Clan Estelar tampoco ha oído sus plegarias- maulló un poco triste mientras se situaba junto a Estrella Torcida enrollando su peluda y cálida cola alrededor de sus patas.

El líder del Clan de la Sombra se pregunto cuanto tiempo podrían aguantar los cuatro clanes hasta que vinieran tiempos mejores,con tristeza, pensó que en cualquier momento el bosque dejaría de tener a los gatos que tanto tiempo habitaron en él.
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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Estrella Torcida el Sáb Mayo 21, 2016 7:50 pm

Su respiración era completamente serena y sus ojos aún se encontraban cerrado mientras en su cara se encontraba plasmada la serenidad. Había conseguido profundizarse hasta encontrar la misma paz interior. El hambre que sentía anteriormente y que no lo dejaba pensar con claridad, había desaparecido y siendo reemplazado por las fragancias del bosque. Mas en el aire no podía oler nada más que el olor del intruso que se encontraba tras él. La fragancia indicaba que se trataba de un gato del Clan del Trueno, más concretamente de una hembra. Sin embargo, lo que más le sorprendió de todo fue descubrir que aquel olor era demasiado familiar, un olor característico que la diferenciaba de entre todos los gatos del Clan del Trueno. Con que la líder misma es la que me está espiando… nunca hubiera pensado encontrarme con ella en éste lugar, piensa para sí mismo aún con sus ojos cerrados y sin voltearse hacia atrás para recibir a la líder del clan contrario.

Escuchó los pasos de la hembra acercándose hacia donde se encontraba él, mas no hizo ningún movimiento para detenerla en su hazaña. Lo último que necesitaba era una guerra entre el Clan del Trueno y el Clan del Viento. Suficientes problemas habían ya con la escasez de presas que se hacía patente cada día. En lugar de abalanzarse contra ella, permaneció en su lugar, sentado y con los ojos cerrados mientras enrollaba la cola sobre sus zarpas delanteras. ¿Para qué pelear cuando no tenían casi fuerzas ni para cazar sus propias presas? Lo mejor sería comportarse con disciplina y educación ante los demás, tal y como era él todos los días de su vida. Notó un peso colocándose a su lado, indicándole que la líder del clan contrario se había aposentado a su lado. No le gustó mucho el tono burlón con el que se dirigió a él cuando apareció por entre los helechos, pero parecía que se había redimido un poco.

Las siguientes palabras de la líder enemiga hicieron que el pelaje de su nuca se erizara levemente. Él estaba completamente tranquilo allí, disfrutando de la paz que le ofrecía el bosque, cómo para que viniera la líder del Clan del Trueno y le acusara de formar una trampa para herirla. Lo último que deseaba ahora mismo era una refriega con otro gato, pues no quería arriesgarse a que sus guerreros sufrieran heridas y estuvieran mucho más debilitados de lo que ya estaban por el hambre. Alisó nuevamente su pelaje, haciendo caso omiso al movimiento que estaba haciendo la líder. Creía que se estaba recostando en la fría nieve. Una leve sonrisa se formó en su cara al escuchar las últimas palabras de la líder. Al menos no era el único que estaba comenzando a impacientarse porque la estación Sin Hojas abandonara una vez más el bosque. Que ganas que tenía de que llegara la estación de la Hoja Nueva.

-No te preocupes Estrella de Aurora, todos nos sentimos exhaustos en los tiempos que corren a nuestro alrededor, es normal que sientas que te va a explotar la cabeza. Todos confían en que los llevarás a la supervivencia, pero sientes que no hay presas suficientes para todos -anuncia pacíficamente el blanquecino, dando voz a sus pensamientos y sintiendo una extraña paz en su pecho. Estaba claro que no habían suficientes presas como para salvar a todos los gatos de un mismo clan. Él mismo había intentado salvar a todos sus compañeros, pero le era completamente imposible sin la cantidad de presas necesarias. Maldita sea la estación Sin Hojas… -No te preocupes Estrella de Aurora, estoy seguro de que pronto la estación Sin Hojas se llevará consigo esta escasez y llegaran nuevos tiempos de abundancia y prosperación -su cara estaba completamente seria, mientras sus ojos aún seguían cerrados.

Permaneció callado durante un largo rato, saboreando del agradable silencio que se había formado entre ambos. Sus pensamientos comenzaron a fluir por toda su mente, mas no prestó atención a los mismo. Lo único que harían sería recordarle las obligaciones que tenía aún por delante y la cruda estación que seguía sobre ellos. Estaba comenzando a dormirse de pie cuando un susurro hizo que levantara levemente la cabeza y olisqueara el aire. La fragancia traía consigo el olor a Clan de la Sombra… No me lo puedo creer, también se haya en éste lugar… es extraño que tres de los cuatro líderes nos hubiéramos topado en un lugar así, piensa para sí mismo el líder del Clan del Viento mientras una pequeña mueca se forma en su cara. Lo único que esperaba es que el líder del Clan de la Sombra no comenzara una pelea con la líder del Clan del Trueno. No quería tener nada que ver con una pelea entre líderes, puesto que podrían salir malheridos… todos podían salir malheridos…

Las palabras del líder rojizo atravesaron sus tímpanos, notificando las sospechas de Estrella Torcida. Todos los clanes estaban igual de débiles y malnutridos en aquella estación. El blanquecino nota otra ligera presión en el lado contrario donde se encontraba Estrella de Aurora y supo que Estrella de Zorro se había sentado a su lado. Hizo un pequeño movimiento con las orejas, una señal de saludo hacia el líder rojizo, y continuó con su pequeña sesión de relajación. Aún con sus ojos cerrados, el blanquecino sabía que ambos gatos no se habían movido de sus posiciones. Tal vez estén evaluándose con la mirada, buscando algún punto débil del otro, piensa para sí mismo Estrella Torcida mientras una ráfaga de aire frío agitaba su pelaje. Mas el blanquecino no notaba como el frío calaba por su pelaje. Estaba demasiado inmerso en las posibilidades de qué podría ocurrir con los líderes enemigos y de si serían capaces de comenzar una pelea allí mismo.

-Esta estación es época de penurias y muerte. Todos sabemos que es la estación más dura de todas y en la que los gatos son más vulnerables. Pero nosotros estamos para algo, somos los líderes de los clanes y nuestra obligación es hacer que nuestros compañeros sientan la esperanza de que algún día -y espero que ése día llegue pronto-, la estación de la Hoja Nueva se abra paso y traiga nuevamente la abundancia de las presas. Hasta entonces debemos de tener la esperanza de que ese día llegará pronto, ya lo veréis queridos míos, pronto llegará la estación de la Hoja Nueva… -su voz indicaba confianza y sus palabras eran cálidas, dirigidas hacia los corazones de los otros líderes que lo rodeaban. Su propósito no era buscar una guerra innecesaria contra aquellos gatos, sino la de unir fuerzas para hacer frente a la escasez de alimento que existía en el bosque.

Aún mantenía los ojos cerrados, no creyendo necesario tener que ver las reacciones de los otros líderes. Estrella Torcida se sentía seguro, de que dentro de muy poco tiempo, la estación de la Hoja Nueva llegaría al bosque. Pero mientras tanto, debían de tener una férrea voluntad de que eso ocurrirá… más tarde o más temprano, la estación de la Hoja Nueva llegaría al bosque para favorecer a los gatos con sol y muchas presas. Además de nuevas camadas de cachorros y de fuerza y energía, piensa para sí mismo el líder blanquecino, manteniendo su compostura pacífica entre los líderes enemigos. Mas, muy dentro de su corazón, sabía que tendrían que ocurrir muchas más muerte en el bosque para que la estación Sin Hojas se largara. ¿Por qué el Clan Estelar permitía que los gatos murieran de hambre? ¿Acaso no les importaba lo que pudiera llegar a pasarles? ¿O es que no se encontraban con ellos en aquellos duros tiempos de escasez? Si eso era así, estaban solos ante el peligro…


Datos:
Nombre. Estrella Torcida // Crookedstar.
Lunas. 40 lunas.
Género. Masculino.
Breve Psicología. Gata pacífico que odia pelear. Prefiere entablar conversación para ganar batallas. Generoso, educado y estricto en su trabajo de líder. No soporta que los demás clanes consideren al Clan del Viento débil, por lo que trabaja incansablemente para que esto no suceda.
Breve Físico. Gato blanco, con las puntas de las orejas, zarpas y la cola por entero marrones. Su hocico es negro azabache y tiene los ojos celestes claros.
Pareja. Sin pareja actualmente (posiblemente sea NPC).


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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Featherstar el Sáb Mayo 21, 2016 11:20 pm

Zarpa de Pez, por el Clan Estelar, presta atención a lo que haces. Necesitas tener en cuenta tu ambiente con todos los sentidos. En una verdadera batalla, ya estarías tumbado en el suelo, rodeado por un charco de tu propia sangre.

P-pero...Estrella Plumosa, el entrenamiento-

Es para prepararte. —interrumpe la moteada, agitando el rabo de manera irritada. Pegando la vista en el mentor amarronado atigrado, Pelaje de Roble, quien observaba hasta entonces inamovible la escena, retrocede un único paso. — Tú, más vale que recuerdes también lo que debes enseñarle a tu aprendíz. Lo mismo va para todos, no quiero volver a ver un error como éste.— Los cuatro gatos presentes se limitan a asentir cuando los bicolores orbes se posan en todos y cada uno de ellos, más por temor a replesalia que por entendimiento a las duras instrucciones. La líder alza el rabo en alto, ofreciendo un saludo simple y cordial, para luego desaparecer entre los juncos, alejándose de la zona de entrenamiento.


Las patas de Estrella Plumosa la llevaban por cuenta propia, sin seguir un rumbo aparente. Solo cuando siente el primer rayo de sol tocar su pelaje alza la vista perdida que tenía clavada en el suelo, saliendo de su ensimismamiento. Estuvo a punto de chillar de alegría como una cachorra, considerando que era una señal de esperanza, hasta que el bosque volvió a entrar en aquella coloración oscura.

La nieve caía delicadamente por sobre su pelaje, acumulándose en bloques a su alrededor, hasta formar una capa uniforme por el suelo. No se oía más que el murmullo de un río lejano, el viento vociferar entre las ramas de los árboles, moviendo sus desnudas formas de manera tal que habría que tener cuidado de no quedar aplastado por alguna que decidiera no aguantar más y lanzarse al suelo inadvertidamente. El cielo, gris blancuzco cargado de nubes amenazadoras, las cuales se deslizaban con tal tranquilidad que daba envidia. No les importaba parecía que su simple presencia llevara al mundo bajo ellas nada más que enfermedad y desgracia. Justamente el día anterior, tanto uno de los veteranos más antigüos del Clan, al igual que el único cachorro de la camada de una reina en la Maternidad, se unieron a las estrellas en el Manto Plateado. Pasaron por estaciones de Hoja Caída, pero jamás hasta el punto tal en que ni la preparación previa fue suficiente. El río congelado, las presas enterradas...Y un Clan en agonía. Últimamente le gritaba a todo el mundo. Estremeciéndose, recuerda a Zarpa de Pez. El aprendiz lo intentaba, era obvio, pero seguramente aún lamentaba la pérdida de su pequeño hermano...No era su estilo, pero la líder consideró para cuando regresara, ofrecerle una disculpa, para también relevar a su mentor al día siguiente.

"¿Por qué?...Clan Estelar, ¿por qué nos has abandonado?" tenía ganas de vociferar. En ese momento odiaba todo, incluso a sí misma. Alguna vez prometió hacer lo mejor para sacar a sus gatos adelante, y ahora luchaba para mantener su propio espíritu en alto. A duras penas conciliaba el sueño, temiendo que si cerraba los ojos, más de la mitad de su Clan desapareciera. Sus patas gritaban de tanto caminar, mas no se daba el lujo de descansar, cada presa en el bosque contaba para salvar la vida de aunque sea un gato. Pero sabía que a ese ritmo no duraría, y su hermano Halcón Gélido se lo remarcaba diariamente: "Agradecemos, pero te necesitamos con fuerzas. A este paso...", y quedaba en silencio.

¿Dónde estoy...? —maúlla la moteada, mareada de tantas preocupaciones que ni daba cuenta de su alrededor. ¿Cuándo cruzó el Puente de los Dos Patas? Con curiosidad, dirige la vista hacia los siniestros Cuatro Árboles, quienes sin sus frondosos pelajes verduzcos, le daban un toque deliciosamente espantoso.

Un rápido movimiento captado por el rabillo de su ojo esmeralda le llama la atención. Aplastándose al suelo, mimetizándose casi con perfecta facilidad gracias a su pelaje en la nieve (a pesar que realmente aparentaba algo demacrado por el hambre, a pesar que lo mantenía pulcro por mera apariencia). Bajando la respiración, se limita a observar. El sonido de pequeñas patas y un acelerado corazón le indica que un ratón decidió salir de su guarida. Al formarse su figura en la cabeza de la gata, le indica que a duras penas su carne alcanzaría para aplacar el hambre de un pequeño gato. Pero era alimento. Un paso tras otro...Un poco más. Un salto descomunal; un chillido y todo acabó. El ratón jamás tuvo oportunidad. Tal como ella, a duras penas tenía fuerzas para movilizarse. Tomando al pequeño animal entre sus fauces, decide que es hora de volver a su propio Clan.

Pero un par de voces, muy tenues en el viento, llegan hasta su canal auditivo. Maullidos, al parecer.

"No...No debo..."

Pero la curiosidad le es más fuerte. Tragando algo de saliva, invocando aparentar indiferente e imponente, la gata melada trota sin cuidado alguno hacia aquel sonido.

Cual es su sorpresa cuando descubre no a uno, si no a tres líderes uno al lado del otro, hablando como si de amigos se trataran. Lo único que le faltaba. A duras penas podía controlar el veneno que escupía en cada palabra. El mamífero que llevaba apresado cae tras sus zarpas, vigilándolo como si fuese el tesoro más valioso de todo el mundo. El pelaje de la gata estaba inflado al doble de su tamaño, reflejando una mezcla de ira y buscando camuflar las costillas visibles bajo él.

Vaya...No es suficiente luchar por uno mismo, ¿que ahora deben unirse? Esto es el colmo —sisea Estrella Plumosa, parando los ojos en todos ellos en cortos intervalos, con las pupilas cual alfileres sean — Espero haya una buena explicación para ésto...El Clan Estelar no ha respondido, por lo que supongo nada importa ya.

No le interesaba ser diplomática. No le interesaban las excusas realmente. Y ésto se reflejaba en las garras desenvainadas y colmillos afilados reluciendo a la intemperie desde la joven líder.
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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Estrella de Aurora el Dom Mayo 22, 2016 12:39 am

Escuchó algunos pasos a la distancia. Olfateó el aire... Estrella de Zorro, líder del Clan de la Sombra, no había duda.
Sin hablar, escuchó las palabras del líder rojizo... Tenía mucha razón. —El Clan Estelar no puede hacer nada, Estrella de Zorro... Aunque roguemos... Ellos no pueden hacer más que llorar, debemos aguantar— Dijo con su voz firme, intentando dar ánimos al asunto.
Luego, era el turno de Estrella Torcida, necesitaba aquellas palabras. —Estrella Torcida tiene razón, son las épocas más duras... Ya llegará la esperanza y buenos momentos— Dijo para alentar a todos los líderes presentes.

Se mantuvo quieta, mientras escuchaba la nieve caer. No podía pensar que se estaba congelando... Le daría más frío.
Sin esperarlo, la voz de una gata se hizo presente. Su sorpresa fue encontrarse a Estrella Plumosa, líder del Clan del Río. Había escuchado pocas cosas sobre ella y todas eran buenas. "Ya veremos que dice la novata" piensa mientras no mueve un pelo. Se sorprendió al escuchar aquellas frías palabras. "¿Y a esta qué le picó?" pensó.
Estrella Plumosa, no jodas ahora— Dice poniéndose agresiva, no tenía ganas de discutir, pero necesitaba dejar las cosas en claro. —Nos estamos muriendo, y tu solo buscas pleito. Verdaderamente ya no sé que pensar de ti, mira a tu alrededor, el río está congelado, las presas mueren y no nos pueden alimentar, así que por favor, si quieres una maldita pelea, busca un perro en alguna casa de los Dos Patas  y pelea si tienes tantas ganas — Dice elevando la voz mientras se acerca de una manera amenazadora a la otra líder. Clavó sus ojos cian en los ojos de Featherstar, aquello era solo el comienzo, y Estrella de Aurora no pensaba ceder. "Tengo más lunas que ella en el liderazgo de mi clan, debo saber manejar esta situación" pensó.

Había algo en Estrella Plumosa que le resultaba raro... Sentía una clase de conexión que simplemente no podía dejar de pensar cada vez que la tenía de frente. ¿Sería porque tenían un cuerpo muy parecido? ¿Sería porque ambas tenían la misma manera de reaccionar?, no lo sabía, pero había algo en Estrella Plumosa que Estrella de Aurora no lograba descifrar y pensaba descifrarlo... iba a llegar a lo más recóndito de aquél misterio.

Mas ahora solamente podía pensar con rabia: "¿¡Qué le estaba pasando?!¡¿Es que no podía reflexionar y pensar antes de venir y acusar?!". Necesitaba calmarse, si no quería romper la paz entre los clanes, necesitaba calmarse. —Lamento mis palabras, Estrella Plumosa... Estoy demasiado gruñona, los cachorros de mi clan se mueren, a mis guerreros se le notan las entrañas y te juro que si tuviera la solución para todo esto lo haría en un santiamén, pero no vengas a acusar cuando simplemente estábamos dándonos apoyo— Dijo intentando tranquilizar a Estrella Plumosa. Mas no dejaba de tener el pelo erizado y sus garras desenvainadas, pues aquella gata podía llegar a ser muy peligrosa en batalla.
Ahora, te invito a que bajes los humos y compartas esta reunión esperanzadora con tus colegas— Terminó con sarcasmo.

Empezó a pensar. "Conque, una alianza, ¿No?, pues no sería mala idea  que los cuatro clanes se unan" pensó con una sonrisa en la cara, pero simplemente tuvo que apartar aquellos pensamientos de su cabeza. Sus guerreros nunca lo aceptarían, mantienen el orgullo por encima de todo, nunca podrían unirse y ser amables con gatos de otros clanes.
Ahora solo se limitaba a esperar la respuesta de la líder del Clan del Río, pues sabía que no se quedaría callada. Pues podía sentirlo, ella reaccionaría igual.
Esperaba algunas palabras de Estrella de Zorro y Estrella Torcida. Pues si querían paz debían calmar el ambiente porque aquello se estaba saliendo de control, todo podría terminar en una pelea si se le salía de las manos.
Pero la conciencia de Estrella de Aurora solo decía una cosa: "No pelees con Featherstar, únete a ella"  y simplemente no podía explicarlo, eran las malditas voces que controlaban su cabeza desde que su hermana había muerto.

Escuchó un zumbido a la distancia, si no se cuidaba, una tormenta de nieve podía caerle encima. Eso le preocupó. Aquella reunión debía acabar rápido... A menos que todos quisieran morir, claro.
Una brisa le chocó el pelaje, haciendo que sus dientes chocaran. Necesitaba ir a su guarida y dormir para poder salir en una patrulla nocturna y despejar su mente, pues ahora no era un buen momento. Pero debía terminar aquél pleito que había armado.
Todos los líderes reunidos... Solamente que no estaban en las rocas altas, no había paz, no estaban los otros integrantes de sus clanes y... No había reglas.
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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Estrella de Zorro el Dom Mayo 22, 2016 2:07 am

El líder del Clan de la Sombra acepto las palabras de la líder del Clan de Trueno sin chistar. Sabía que todos estaban pasando por un mal momento y no era de decir “¿tan pronto perdiste la fe en nuestros antepasados guerreros?” y, en cierta forma, Estrella de Aurora tenía razón, el Clan Estelar no tenía la mente de la presas en sus patas ni el poder de cambiar el tiempo frio y cruel del bosque. También admitió que Estrella Torcida también tenía razón con respecto a las duras épocas que estaban pasando los cuatro clanes guerreros.

El frio aumentaba, Estrella de Zorro, pudo notarlo porque empezó a sentir frio, su pelaje era tan abundante y plumoso, que pocas veces lograba sentir el frio intenso de la Estación sin Hojas. Agito los bigotes para sacarse los diminutos copos de nieve que los empapaban, mazo la nieve bajo sus patas y pego más su cola a ellas para mantener el calor. Miraba a Estrella Torcida con admiración, parecía muy calmado y sereno para la situación, sin embargo, imaginaba que, por dentro, el líder blanco tenía las mismas preocupaciones que él. Su mirada se desplazó hasta Estrella de Aurora, la gata blanca, le parecía muy extraña y un poco irritable, sin embargo, trataba de entenderla.

Miro el cielo con esperanza, parecía que buscaba una señal de buen augurio, pero el cielo seguía gris y sin rastros del Clan Estelar. El gato rojizo bajo un poco las orejas, no quería creer que sus antepasados guerreros lo habían abandonado realmente. Estaba pensando en eso cuando una voz femenina y un olor al Clan del Rio llego hasta él.
Levanto la cabeza un poco y pudo ver un pelaje blanquecino que se acercaba, la voz, le hizo darse cuenta que se trataba de Estrella Plumosa, la líder del Clan del Rio. Enojada, la gata, acuso a los líderes de estar uniéndose en su contra, Estrella de Zorro, se limitó a fruncir el ceño y sacar las garras (esto no se notaba debido a que sus patas estaban ocultas por su cola). Erizo el lomo de la sorpresa y preocupación cuando Estrella de Aurora le respondió a Estrella Plumosa con agresividad, sin embargo, se limitó a mirar la escena, no quería que el Clan de la Sombra, quedara atrapado entre el odio de las dos gatas blanquecinas. Para su alivio, pronto, la felina blanca del Clan del Trueno se disculpó con la recién llegada aclarando que solo fue debido a lo nerviosa que estaba por la situación.

Estrella de Zorro miro nuevamente a Estrella Torcida, en cierta forma, sentía admiración el aquel gato, y se preguntó qué opinaba de la situación y si creía que había solución. Trago un poco de saliva y toco la pata del líder del Clan del Viento con su esponjosa cola-Lamento mucho romper tu tranquilidad, Estrella Torcida pero…quería saber si tu creer que hay solución para esto además de esperar, por como veo las cosas, el Clan de la Sombra no es el único clan que no puede solo esperar.
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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Featherstar el Dom Mayo 22, 2016 5:51 pm

Un copo de nieve cae sobre el hocico de la félida. Varios más, muy lentamente, le siguen. No pasa mucho tiempo hasta que el pelaje de Estrella Plumosa se ve cubierto aquí y allí por manojos blanquecinos, cubriendo los sectores plateados de su pelaje. Para cualquiera que estuviese prestando atención (valorando su propia salud, para sacudirse y evitar mojar su piel), ese sería el momento perfecto para detenerse y sacudirse, considerando un buen baño para regresar algo de calor sobre ese frío que calaba los huesos. Mas la felina no se daba por aludida. Los únicos pensamientos que ocupaban su mente eran dos: dejar de perder el tiempo y partirle el cráneo a Estrella de Aurora. Está bien, tal vez ella misma había actuado precipitadamente, pero no podrían culparle de sospechar, cuando era la única del cuarteto que faltaba, especialmente al encontrarlos en semejante tranquilidad.

Parando las orejas, direccionándolas hacia adelante, arqueando el pelaje de su lomo, sintiendo e ignorando cómo el agua de la nieve derretida resbalaba delicadamente hacia el suelo. Eso daba un indicio de la temperatura elevada bajo el pelaje. Soltando un bufido, Estrella Plumosa da un paso adelante, prácticamente tocando su hocico arrugado contra el de la contraria.

Escúchame bien. No me importa un bigote lo que pienses o piensen de mí. —maúlla entre gruñidos— Estoy completamente enterada de lo que pasa a mi alrededor. A diferencia de ustedes, pongo a mi clan antes de mis requerimientos personales. No tengo tiempo para preocuparme por mí misma. Mientras todos duermen, extiendo mis energías hasta el límite, recorriendo mi territorio de un extremo a otro buscando hasta el más ínfimo ratón o musaraña para evitar tener que repetir ceremonias de muertes o escuchar a otra reina gemir de angustia...—al pensar en aquello, sus vista se nubla de preocupación y tristeza, al tiempo en que debe cerrar los ojos y presionar su dentadura hasta el punto en que pensaba se partirían sus colmillos. — Yo...

Se detiene en seco cuando se da cuenta que estuvo a punto de lanzarse contra el pecho de la única hembra, a parte de ella, en aquel grupo, como si de una cachorra perdida se tratase.

"¿Qué demonios es esto? ¿Por qué siento que tengo que justificarme ante esta estúpida bolas de pelos? No es más que otra hipócrita que simplemente no hace lo suficiente y prefiere hablar...Pero..." — escudriña con la mirada a la líder, odiándola secretamente, aunque esta vez, lo único que ve en aquellos ojos cyan es un mar de calma. Suspirando sonoramente, considera que lo mejor sería apartar el enojo a un costado, al menos por un momento...a pesar que no dudaría ponerse zarpas a la obra si la volvían a insultar de esa manera. Después de todo...estaban en tierra de nadie. Buscando relajarse, consiguiéndolo a duras penas, se enfoca en repasar su pelaje con aquella rasposa lengua que descansaba en su hocico.

Clavando las ancas en la nieve, se dispone a escuchar la insegura voz del líder del Clan de la Sombra. No puede evitar soltar una risa socarrona cuando llegan las palabras a su oído. ¿Qué clase de gato de la Sombra era? Según lo que siempre vió en ese lado del bosque eran gatos seguros de sí mismos y dispuestos a defender lo suyo a como de lugar.

Vaya Estrella de Zorro...me extraña que antes de proponer, primero debas preguntar...pero a estas alturas ya nada me sorprende. —finaliza, al tiempo que pasa su lengua por una pata delantera y luego por su rostro. Con su ojo izquierdo de color esmeralda, presta atención al único que aún se mantenía en silencio. No lo admitiría jamás, por mantener su orgullo, pero Estrella Torcida hacía notar sus lunas de experiencia. El blanquecino parecía inamovible por todo el lío armado. Realmente, le interesaba qué es lo que se encontraba pensando en aquel momento. Aunque no podría mantenerse imparcial por demasiado tiempo, supone la gata manchada, considerando que no solo las eléctricas nubes armadas por la acalorada discusión entre las felinas era preocupante. Alzando la vista, Estrella Plumosa nota los cúmulos siniestros y oscuros formados en el Manto Plateado, anunciando lo que seguramente sería una próxima tormenta de nieve. Lo que les faltaba...
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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Estrella Torcida el Dom Mayo 22, 2016 7:10 pm

Una pequeña sonrisita asomó a la comisura de sus labios al escuchar los maullidos de aprobación de los dos líderes a su alrededor, estando completamente de acuerdo con él. Mas no podía quitarse de encima la sensación de que la muerte estaba acercándose paso a paso al bosque. Un olfateo en el aire hizo que su sonrisa se borrara y los pelos de su lomo se erizaran levemente. Una tormenta helada estaba comenzando a llegar hacia donde se encontraban los clanes. Lo último que nos faltaba era una tormenta de hielo para hacer la tarea de buscar presas aún más difícil, piensa con una pizca de rabia el blanquecino. La tormenta traería consigo la nieve, la cual cubriría aún más las guaridas de las presas y el alimento que tanto esfuerzo les estaba costando conseguir. Necesitarían un milagro del Clan Estelar para que no ocurrieran más muertes en el bosque, pero sabía perfectamente que eso no sería posible… El Clan Estelar no sería el responsable de lo que estaba a punto de acontecer, ni tampoco sería el responsable de las muertes que ocurrirían en un futuro, que a cada latido de su corazón, era más próximo…

Un gruñido atravesó fugazmente sus tímpanos y su ceño se frunció levemente al escuchar a la gata a la que pertenecía dicha voz… Su asombró se acrecentó aún más al descubrir a la líder del Clan del Río. Parece que el Clan Estelar nos ha reunido en éste lugar… la pregunta es, ¿qué es lo que quieren que hagamos? ¿Qué dialoguemos para que encontremos una solución a la hambruna generalizada en el bosque? ¿Qué comencemos una pelea innecesaria entre nosotros, acelerando el proceso de muerte inminente que se nos viene encima, y la próxima destrucción de todos los clanes guerreros? Piensa para sí mismo mientras los pelos de su lomo vuelven a erizarse de alarma. Una mueca de preocupación se forma en su cara al escuchar las palabras de la líder del Clan del Trueno. Más pelos en su cuerpo se ponen en punta al ver como ésta amenaza a la líder del Clan del Río. Sus latidos comienzan a acelerar conforme los segundos pasaban a su alrededor. ¿El Clan del Trueno quería comenzar una guerra con el Clan del Río? ¿Es que Estrella de Aurora está completamente ciega o qué?

No quería poner de manifiesto sus pensamientos en alto, aún no… Primero, sería un espectador más en la pequeña refriega que estaba comenzando a formarse en su presencia. Si las cosas comenzaban a torcerse, intervendría en ella. Mientras tanto, comprobaría como los más jóvenes lideraban a su clan. Una disculpa se escucha procedente de la líder del Clan del Trueno, haciendo que el blanquecino ladeara la cabeza de forma afirmativa ante las palabras pronunciadas. Bien, al menos se ha dado cuenta de su error… bien hecho Estrella de Aurora, así es como se disculpan los líderes, de corazón, piensa para sí mismo el blanquecino mientras escucha la situación a su alrededor. Mas parecía que la líder del Clan del Río no estaba del todo de acuerdo con la disculpa de la nívea. Su pelaje vuelve a erizarse y una gota de sudor baja por su cuello al escuchar como ésta comienza a replicarle a la líder del Clan del Trueno. Esto se les está yendo de las zarpas, piensa mientras vuelve a relajarse una vez más. No sería bueno intervenir con los nervios de punta.

Estaba a punto de inmiscuirse en el pleito entre las dos líderes enemigas, cuando siente una ligera presión en una de sus patas, más concretamente en la pata que le dio nombre. El blanquecino escucha las palabras nerviosas del líder del Clan de la Sombra y una sonrisita asomó a sus labios. Comparado con la líder anterior, Estrella de Zorro es uno de los más nobles que el Clan de la Sombra verá jamás, estoy completamente seguro de que hará todo lo posible por proteger a su clan, piensa para sí mismo sobre el líder del clan rival. Sin embargo, la pregunta que le había formulado lo había pillado completamente desprevenido. ¿Qué se supone que debía de decirle ahora mismo? Debería de consolarlo con palabras de esperanza pero, ¿qué esperanza habría si él tampoco la tenía después de haber olisqueado la tormenta de hielo que se les aproxima rápidamente? Soy el líder del Clan del Viento y éstos son el futuro de los clanes, debo de comportarme ante ellos para ofrecerles esperanza… esperanza de que todo saldrá bien, piensa con orgullo el blanquecino.

Estaba a punto de consolar al líder del Clan de la Sombra, cuando una vez más, la líder del Clan del Río interrumpe sus acciones. La burla estaba teñida en la risa de la plateada, haciendo que Estrella Torcida siguiera en su posición inicial, en la posición que había estado todo el tiempo. Aunque se tratara de la líder más joven de entre todos los que allí se encontraban, y de ser la que menos experiencia tenía en su nuevo cargo, Estrella Torcida no pudo más que admirar la socarronería con que se dirigía a los líderes del Clan de la Sombra y del Clan del Trueno. Debía de tener una fuerte convicción de que los ganaría en una batalla, pues estaba hablando de una manera muy suelta ante los más veteranos. Algo en aquella gata hizo que la comparara con el líder al que había sucedido. Él también había tenido un aspecto similar al de la gata plateada, sólo que éste era mucho más callado y reservado que Estrella Plumosa. Sin embargo, es innegable el ansia que tiene por defender a su clan… En ese aspecto, es igual a Estrella de Azor, piensa para sí mismo el blanquecino.

Mas ya había decidido que debía de intervenir en la disputa que se había formado entre los otros líderes. No le gustaba en nada las peleas que formaban… Dejó su sitio de relajación, y se interpuso en el camino entre Estrella de Zorro y Estrella Plumosa, esperando que ninguno de los dos se le abalanzara por haberse inmiscuido entre ellos. Notó como varios copos de nieve caían sobre su pelaje blanco, haciendo que un pequeño estremecimiento de frío recorriera su espina dorsal. Sin embargo, permaneció impasible ante los otros líderes, sin siquiera mover uno de sus músculos. Finalmente, decidió abrir sus ojos celestes y posarlos sobre la líder del Clan del Río y luego sobre la líder del Clan del Trueno. Permaneció observando a ambas líderes, desviando su celeste mirada de uno a otra cada pocos latidos de corazón. Ambas tenían la misma postura y la misma expresión… sería una… ¿coincidencia? Dedicó una pequeña sonrisa a la líder del Clan del Río antes de comenzar a hablar.

-No estamos aquí para acusarnos mutuamente de las posibles alianzas entre los clanes. No estamos aquí para comenzar una pelea en la que podamos salir malheridos. Somos los líderes de los cuatro clanes guerreros del bosque y nuestra obligación es la de dar esperanzas a nuestros compañeros de clan. Aún si eso significa tener el apoyo de otro gato de un clan enemigo… deberíamos de considerarlo buena fe, pues en los tiempos que corren hoy los gatos desenfundan las garras y arañan antes de preguntar qué pasa… -su voz estaba cargada de autoridad, pero su mirada era dulce y tranquila, pasando sobre los pelajes de cada uno de los otros líderes. -Puede que no sea el más indicado para hablaros tan abiertamente -tal y como estoy haciendo ahora-, pero debéis de comprender que están ocurriendo muertes mientras hablamos tranquilamente entre nosotros… debéis de comprender lo que sienten nuestros compañeros de clan… Ellos nos miran con miradas suplicantes, esperando nuevas órdenes con la esperanza de encontrar una mísera pieza de carne fresca con la que alimentarse…


>>>La presión nos puede alguna que otra vez, pero para ello nos hemos preparado cuando éramos lugartenientes… Todos sabíamos que algún día debíamos de enfrentarnos a una situación tan alarmante como la que estamos viviendo ahora mismo… Nadie tiene la culpa de que ésta hambruna nos esté matando poco a poco. Ni siquiera el Clan Estelar puede controlar algunas cosas. Pero nuestro deber es éste… Nuestra férrea voluntad no debe ser quebrada jamás, nuestro entusiasmo nada nos lo puede quitar y nuestra esperanza seguirá latente en nuestros corazones… Compañeros líderes, observaos ahora mismo. Éste no es comportamiento que vuestros antecesores hubieran querido para el bienestar de sus clanes… de sus compañeros… de sus familias… No peleen en tiempos de escasez, honrad a los gatos caídos con cada esfuerzo que queda en sus patas. Yo no tengo fuerzas más que suficientes para moverme… pero siempre intento hacer lo mejor por mi clan y conseguir hasta la última migaja de carne fresca que encuentro.


>>>Mis fuerzas merman cada día, pero no por ello me doy por vencido… Yo soy Estrella Torcida, el líder del Clan del Viento, y aunque esté agonizando en el suelo, saldré al bosque a buscar presas para mis compañeros y amigos, y mi esperanza siempre perdurará en todos los esfuerzos que haga… Mi única recompensa es ver los resplandecientes ojos de mis compañeros cuando me ven entrar por el campamento con una pieza de carne fresca. Ese, es un día en el que sé que al menos habré salvado al vida de un veterano o de una reina y su cachorro. Vosotros sois el futuro y la esperanza de vuestros clanes… Asumid que deben haber sacrificios para que muchas vidas se salven. Pero nunca olvidéis lo que nadie os puede quitar, ni siquiera la tempestad que se acerca. Vuestro honor de líderes… vuestro ímpetu de sacar el clan adelante y vuestro esfuerzo por hacer que todo salga como mejor debe salir… Sois las estrellas que han caído a los clanes. No peleen por una mísera carne fresca, compartidla como buenos líderes que sois… porque con la generosidad, es como vienen las mejores noticias al bosque… -finaliza Estrella Torcida mientras una pequeña lágrima congelada cae en la nieve.


Datos:
Nombre. Estrella Torcida // Crookedstar.
Lunas. 40 lunas.
Género. Masculino.
Breve Psicología. Gata pacífico que odia pelear. Prefiere entablar conversación para ganar batallas. Generoso, educado y estricto en su trabajo de líder. No soporta que los demás clanes consideren al Clan del Viento débil, por lo que trabaja incansablemente para que esto no suceda.
Breve Físico. Gato blanco, con las puntas de las orejas, zarpas y la cola por entero marrones. Su hocico es negro azabache y tiene los ojos celestes claros.
Pareja. Sin pareja actualmente (posiblemente sea NPC).


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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Estrella de Aurora el Dom Mayo 22, 2016 9:23 pm

Estrella de Aurora se detuvo a pensar. Aquello se estaba saliendo de control mientras ellos solamente se limitaban a discutir. Estrella de Zorro estaba con su postura firme, al igual que Estrella Torcida, que estaba reflexionando mejor que todos los líderes presentes. Estrella Plumosa mantenía su tono burlón, pero solo pudo sonreír a ello, pues ella era igual a la líder del Clan del Río en muchos aspectos.  
"El Clan Estelar nos quiere aquí por alguna razón" pensó la gata blanquecina mientras dejaba sus ojos clavados en la nieve, pensando el próximo encuentro que iba a tener con los líderes.
Estrella Torcida tiene razón... Este no es el comportamiento que nuestros antepasados quieren, creo que ni siquiera nuestros guerreros esperan... esto de nosotros— Dijo apoyando a las palabras del líder del Clan del Viento. —Es verdad que algunas veces todos estamos bajo presión, pero que seamos líderes no cambia que seamos gatos y cabe destacar, que Estrella Plumosa tiene razón, dejemos las palabras cargadas de esperanza de lado, hagamos algo, armemos más patrullas de caza, hagamos más reuniones entre nosotros... Formemos una alianza...
— Dijo casi sin pensarlo. Abrió sus ojos una vez que había reflexionado lo que había pensado.

¿Cómo podía pedir una alianza entre los cuatro clanes cuando todos los gatos llevaban el orgullo por las nubes?, jamás lo aceptarían, y causaría incluso más peleas. ¿No podía decir otra cosa? por ejemplo: Esperar a que todo pase, como lo hicieron todas las lunas anteriores. No, debía decir aquella estúpida idea.
"Bien Estrella de Aurora, eres una líder genial, cabe destacar tu inteligencia" pensó mientras buscaba una buena excusa para simplemente irse y dejar que Estrella Plumosa, Estrella Torcida y Estrella de Zorro simplemente olvidaran con el tiempo lo que había dicho.

Como si un milagro fuera, un gran pedazo de hielo aterrizó en su cara, haciendo que su boca sintiera un leve dolor. El sabor metálico de la sangre se hizo presente cuando miró al cielo, era el comienzo de un granizo. Escupió sangre y pudo ver el color rojo escarlata uniéndose a la nieve.
Lamento interrumpir todo esto, pero debo irme si no quiero morir por el granizo, podemos seguir la próxima asamblea— Dijo mientras retrocedía poco a poco.

Empezó a correr hacia su clan, mientras se repetía lo estúpida que había sido su respuesta a todos los líderes.
Una vez llegó a su campamento, fue a hacer lo de siempre, subir a la roca donde daba comunicados a su clan, y tumbarse en ella para ver como su clan progresaba... o al menos intentaba hacerlo.
Suspiró al pensar como había sido la reunión que había tenido con los líderes anteriormente.

Estrella de Zorro se había quedado callado, debía admirar eso... Junto a Estrella Torcida parecía el más tranquilo de todos. Pues no parecía dejarse llevar por el nerviosismo de la situación, o parecía controlarlo muy bien.
Estrella Torcida, el más experimentado de todos, con sus palabras inspiradoras y buscaba ser optimista en el mejor momento. Simplemente lo envidiaba.
Y Featherstar... Era muy parecida a ella: Fría, agresiva en algunos momentos agresiva, parecía dispuesta a matar si se trataba de su clan. Había algo entre la líder del Clan del Trueno y la líder del Clan del Río, un vínculo que ellas desconocían. Tenían la misma postura, misma expresión y una misma actitud. No era una coincidencia y de eso estaba segura... pero ¿Qué estaba ignorando?
Su madre había tenido un amorío con un gato del Clan del Río... ¿Era posible que... Estrella Plumosa fuera su hermana?
Sacudió su cabeza, sacando aquella idea de su cabeza, pasaba por algunas lunas a Featherstar, seguramente su padre biológico estaba muerto o con los veteranos.

Volvió a su lecho musgoso, para dormir y simplemente olvidar todo lo ocurrido aquél día y para luego poder ir en una patrulla nocturna. Ahora, solo se limitaba a escuchar como el granizo caía a la tierra o contra la roca.
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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Estrella de Zorro el Dom Mayo 22, 2016 10:33 pm

Un leve gruñido salió de la garganta del líder del Clan de la Sombra. Como se atrevía Estrella Plumosa a hablarle así, tenía que admitirlo, tenía miedo y estaba nervioso pero en su interior sentía que los otros tres líderes estaban igual. Fulmino a la líder del Clan del Rio con la mirada, luego desvió su mirada hacia la líder del Clan del Trueno, que curioso, ambas gatas eran muy parecidas, una más molesta que la otra pero aparecidas en sí. Había escuchado hablar de hermanos separados en clanes pero… ¿hermanos separados por clanes y que consiguieran, ambas, un puesto tan alto a la vez? No desvió ser una mala jugada que le estaba jugando el hambre.

Miro a Estrella Torcida mientras daba su discurso. Desde que era guerrero había admirado a Estrella Torcida, era el enemigo, cierto, pero donde que lo vio subido en la Gran Roca donde se hacen las asambleas sabía que sería un gran líder. Mientras seguía hablando, Estrella de Zorro, se miró las patas un poco apenado. Volvió a invadirlo la misma pregunta que lo invadió cuando lo nombraron lugarteniente y la misma pregunta que lo invadió cuando viajo a la Boca Materna para ser nombrado líder: “¿de verdad estoy listo para esto?” Desde cachorro su sueño era ser líder de clan y se había esforzado al máximo para serlo pero, ahora que lo era, no estaba seguro de soportarlo.


Se preocupó un poco cuando Estrella de Aurora escupió sangre, sin embargo, algo que dijo quedo resonando en la cabeza del líder: alianza entre los cuatro clanes. Estrella de Zorro seguía el Código Guerrero al pie de la letra y, uno de sus mandatos, era que los clanes no podían unirse, sin embargo, no podían unirse en contra de otro clan, pero esta razón era para ayudarse mutuamente. Era una idea descabellada pero era descabelladamente buena, quería decírselo a Estrella de Aurora, pero la gata se marchó antes de que el macho anaranjado pudiera decir algo. Miro a los demás líderes, no estaba seguro si pensaban igual que él, pero no perdía nada con expresar su opinión con respecto a la idea-Pueden llamarme Cerebro de Ratón si quieren, pero yo pensaría dos veces esa idea de unir a los cuatro clanes. Los pájaros ya no vuelan por nuestros territorios, el las presas del Clan del Trueno deben estar bien metidas en sus madrigueras-miro a Estrella Torcida con compasión y admiración-Seguramente los conejos del Clan del Viento también deben estar calientes en sus madrigueras bajo tierra-miro a Estrella Plumosa, aun con desprecio, pero también con compasión- Y dudo muchísimo que los gatos de tu clan tengan garras tan duras como para atravesar el grueso hielo de su río-Se levantó un momento para sacudirse la nieva que caía sobre su anaranjado pelaje y miro a los lideres con seriedad.

-El Clan de la Sombra tampoco está pasando buenos momentos: nuestros veteranos mueren y nuestros guerreros se vuelven débiles, hoy uno de nuestro cachorros murió de hambre y estoy más que seguro que no soy el único líder que ha tenido que presenciar eso…yo, Estrella de Zorro, voy a pensar seriamente en la idea de formar una alianza entre los cuatro clanes, almenos, hasta que estos tiempos de muerte hayan pasado-dicho esto, el líder del Clan de la Sombra se sento nuevamente a esperar la respuesta de los otros dos líderes que quedaban.
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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

Mensaje por Featherstar el Jue Mayo 26, 2016 5:15 pm

Podría ser que su impulso haya sido desmedido. Cualquier gato en su posición ya se habría disculpado, pues provocar a dos gatos más veteranos con semejantes palabras normalmente significaría que lo seguiría una riña incluyendo garras y colmillos. Mas la gata del Clan del Río podía detectar que no solo la preocupación los mantenía a raya, si no también una mezcla de miedo y enojo. Estaba fuera de su entendimiento el por qué de lo primero en ese dúo, ya que el miedo lo único que generaba era una mente confusa; pero lo comprendía. Hasta la reacción del líder del Clan de la Sombra le causa placer. "A ver si te atreves a hacerlo" se dibuja en el el rostro de la melada el completo desafío, extendiendo levemente las garras para rasgar el suelo bajo ellas.

Mas abre sus canales auditivos y por ende, a la razón, cuando se da cuenta que los mantuvo cerrados por más de la cuenta, y los fija en los de la gata a la que se enfrentaba mientras hablaba. Una nueva oleada de dudas recorrió cada fibra de su cuerpo. Impulsado por ¿una sonrisa? ¿por qué sonreía? ¿qué podría resultarle tan divertido? Estrella de Aurora...Estrella de Aurora...Se repite varias veces. No logra entender por qué el alivio y el orgullo llegan a ella cuando la contraria comparte la aprobación de sus anteriores palabras. Es entonces cuando notalas miradas inquisitivas de los machos. Por mejor que intenten disimularlo, nota cómo orbes verduzcos y celestes danzan de una hembra a otra, cual si las estuvieran comparando. Un tanto inquieta por primera vez, ella misma se dedica a analizar a la frondosa blanquecina mientras hablaba. Fuera de su experiencia, el lenguaje corporal, la manera de expresarse...No era de extrañarse ver la duda reflejada en los demás. Realmente, a veces era como si Estrella Plumosa mirase su propio reflejo en el agua del río en sus momentos de tranquilidad. Algo extraño pasa por su mente. ¿Qué tal sí...? No...Imposible. Pero algún día, alguna luna. Sacaría sus dudas.

Le siguió el turno a Estrella Torcida. La joven líder, como adolescente impaciente, revolea los ojos. ¡Veteranos! "Hablan demasiado para decir obviedades" piensa mientras mueve irritada (y lo más disimuladamente posible) el extremo de su rabo. Pero como siempre, uno va a ellos en busca de consejos, ¿cierto?. Eso pasa con la felina. Cuando finalmente conecta tanto las palabras de Estrella de Aurora con las de aliento del contrario, no puede más que sentir que debía dejar de atacarse a sí misma y ver, por primera vez, que no estaba sola en aquello. Tal vez, relajarse aunque sea por un momento, ayudaría a aclarar las ideas. Es por eso, cual cachorra prestándole atención a su madre, torna las orejas hacia el viejo líder. Al finalizar, no puede hacer más que asentir. Ella también daría todo de sí, sus nueve vidas y hasta su espíritu cuando se uniera al Clan Estelar para mantener a salvo a su Clan. Por algo Estrella de Azor le entregó ese grupo de gatos bajo su cuidado.

Mas la palabra "alianza"...simplemente le hace fruncir el ceño.

Yo sí te llamaré cerebro de rana, Estrella de Zorro. ¿Cómo estoy segura que si accedo a dejar que gatos extraños —no tiene asco al acentuar la palabra, acompañándolas con un sonoro gruñido— se adentren a mi Clan, ellos no se llevarán consigo lo único de comida que nos queda? Y no tendremos fuerza para romper el hielo, aún. Créeme que lo estamos intentando...pero siempre nos la apañamos lo mejor que podemos.

Un sonoro suspiro de resignación le continúa.

Pero si es una promesa...una luz que ayudaría a evitar más muertes...—frunce el entrecejo. Lo siguiente que diría estaba tragando su orgullo y tirándolo como carroña— Estaré dispuesta a pensarlo. No prometo nada más.

¡Vaya que dolió exhalar esas palabras!

Un golpe seco de un objeto al impactar sobre el hocico de Estrella de Aurora llama su atención, quitándola de sus propios pensamientos. Inmediatamente le observa con...¿ansiedad? ¡Por favor, a penas la conocía! Debía dejar de preocuparse tanto en su seguridad. Y más en lo que la gélida piedra traía consigo como premonición. Solo bastó una mirada de soslayo al Manto Plateado para darse cuenta que esa exótica reunón fuera de término debía concluirse inmediatamente.

Gracias Clan Estelar...Una tormenta era lo que necesitaban.

Con un siseo, se dirige rápidamente a todos los líderes, un par de latidos de corazón antes de que Estrella de Aurora saliera corriendo despavorida hacia su territorio. Quería hacer lo mismo, pues Estrella Plumosa no tenía demasiada cobertura en el camino de regreso a casa.Volviendo a su vieja actitud, la joven líder toma el escuálido ratón entre sus fauces, y tras inclinar la cabeza a cada gato restante únicamente por respeto, les da la espalda. No marcha de inmediato, simplemente les dedica un par de orbes bicolores con alfileres como pupilas.

Mi Clan me espera, y éste ratón que traigo conmigo pondrá una sonrisa al menos en algún hocico. Les sugiero dejen de pensar tanto en lo que será y más en lo que se puede hacer. Pero les advierto una cosa...—Y para lo próximo, adopta una posición prepotente —Hasta la próxima Asamblea, cuando aclaremos este asunto de manera oficial frente a los nuestros, y no me interesa que tanta hambre tengan...Si llego a recibir noticias o siquiera percibir un pequeño rastro de gato que no sea del Clan del Río, se las tendrán que ver conmigo.

Una vez cree sus palabras penetraron lo suficiente en los canales auditivos contrarios, gira la cabeza y exhala.

Que el Clan Estelar nos ampare.

Sin mas, echa a correr en dirección a su propio territorio. No le cabía en la mente cómo una simple expedición por un ratón terminó en semejante encuentro con todos los líderes gatos de Clan en el bosque. Pero sí estaba segura que necesitaría de mucha compostura si pretendía recibir con zarpas abiertas lo que tan arrebatadoramente se acercaba, quiera o no. Estaba dispuesta a hacer lo necesario por el bien de los demás...¿Pero dejaría convencerse, dejaría su orgullo de lado para aceptar semejante locura?

Solo el tiempo lo dirá.
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Re: La Serenidad del Viento [Reunión de Líderes]

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