Últimos temas
» ¡Reapertura!
Mar Oct 31, 2017 10:20 pm por Admin

» Personajes Canon
Mar Oct 31, 2017 10:14 pm por Admin

» Ferret || ID
Dom Oct 29, 2017 8:42 pm por Lilbub

» Mad Hatter | Wolfpaw's ID |
Sáb Oct 28, 2017 9:45 pm por Lilbub

» ~Datos de Afiliación~
Vie Oct 27, 2017 10:59 pm por Wolfpaw

» Modelo de Relaciones
Miér Oct 25, 2017 8:03 pm por Admin

» Modelo de Cronología
Miér Oct 25, 2017 8:02 pm por Admin

» Embarazos y cachorros
Miér Oct 25, 2017 7:29 pm por Admin

» 15 || Guía de Presas
Miér Oct 25, 2017 7:27 pm por Admin

» 14 || Guía para Nuevos Usuarios
Miér Oct 25, 2017 7:27 pm por Admin

Afiliados del Foro
Afiliados hermanos 0/5
Directorios y Recursos
Afiliados Élite 18/??
nombre del foro

11 || Historia

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

11 || Historia

Mensaje por Admin el Miér Oct 25, 2017 7:23 pm


HISTORIA DEL FORO

~Estación de la Hoja Nueva~

Un quejido agónico resinó en un claro del bosque. Dos gatos se encontraban debajo de u arbusto espino, en el lindero de un claro iluminado por la luna. Uno de ellos se retorcía de dolor, sacudiendo su larga cola gris de un lado a otro. El otro levantó la cabeza, sus orejas erguidas mientras inclinaba la cabeza. El curandero inclinó la cabeza sobre el gato, tocando con su nariz la cabeza del otro. Un sentimiento de impotencia se cernía sobre su pecho mientras contemplaba como el gato gris se retorcía de dolor, en una maraña de calambres y fiebre Sabía que ninguna hierba mitigaría el dolor que sentía el grisáceo, puesto que ya lo había probado todo.

Se le erizó el pelo de frustración mientras su compañero sufría una nueva convulsión y se derrumbaba, exhausto, sobre su lecho de musgo. Una punzada de temor llenó el pecho del curandero, quien se inclinó para olfatear con cautela al macho que yacía en el lecho tapizado de musgo. Aún respiraba, pero de manera superficial y dificultosa; sus delgados flancos subían y bajaban con cada jadeo. El ulular de un búho se escuchó desde la distancia, y el curandero se tensó por completo. Los búhos llevaban la muerte allá a donde iban, ya que robaban presas e incluso cachorros que se hubiesen alejado mucho de sus madres.

Su mirada quedó fija en el techo de la guarida, rezando a sus antepasados que aquel ulular no fuese un presagio de muerte. A través de las ramas del techo, buscó el Manto Plateado entre el cielo oscuro. Sin embargo, la franja de estrellas donde se encontraba el Clan Estelar estaba oculta por unas oscuras nubes, haciendo que el felino se estremeciese de miedo. ¿Los habrían abandonado sus antepasados guerreros? Un destello en el cielo hizo que fijase su mirada en éste. Una única estrella brillaba en lo más alto del cielo, e iluminó la guarida en la que se encontraban ambos gatos. El curandero se relajó visiblemente ante aquella visión tan mágica. La esperanza inundó el corazón del gato. Sin embargo, la luz de la estrella quedó interrumpida por una enorme ala, la cual sumió la guarida en la más absoluta oscuridad. El búho arañaba y ululaba en el techo del refugio con sus punzantes garras. Seguro que había captado la debilidad de gato enfermo, lo que habría supuesto una presa fácil.

Al cabo de unos segundos, el búho volvió a emprender el vuelo, alejándose de la guarida. El curandero se permitió respirar con tranquilidad, dándose un pequeño lametazo en el lomo para alisar su erizado pelaje. Intentó tranquilizar su acelerado corazón, respirando lentamente mientras examinaba con la mirada al gato enfermo. Volvió a mirar al cielo, pero la estrella ya había desaparecido, dejando en su lugar el cielo nocturno. No había más que una negrura absoluta. El miedo volvió a atenazarlo, esta vez con mayor presión.

¿Lo has visto? —Escucha una voz procedente del exterior de la guarida.

Sus ojos se encontraron con los ojos ámbar de un felino negro. El curandero se apresuró a salir al claro, encontrándose con dos guerreros, una reina y un veterano. Afortunadamente, los demás gatos del clan no se habían enterado de la visita del búho al campamento. Sin embargo, la mirada que aquellos gatos reunidos delante de su guarida le lanzaron le hizo comprender que, pronto, el resto del clan sabría de aquella intrusión.

¿Qué estaba haciendo un búho en nuestro campamento? —Bufó un guerrero de pelaje marrón oscuro, sus ojos brillando en la oscuridad.

Nunca había visto uno tan cerca de nuestro campamento. Temo que sea una señal del Clan Estelar —susurra el veterano con pesadez, fijando su mirada en sus patas delanteras.

Al menos, no se ha llevado a ningún cachorro... —responde la reina con cansancio, suspirando a causa de lo cansada que se sentía.

Ahí viene Huella Negra —dice el guerrero marrón, haciendo que los demás centrasen su mirada en el curandero. —¿Se encuentra bien Nube de Ceniza?

El curandero negó levemente con la cabeza, haciendo que sus compañeros bajasen los hombros con pesadez. Tenían la esperanza de que el curandero encontrase una cura para la enfermedad que los asolaba.

¿El Clan Estelar te ha mandado alguna señal? —Pregunta el veterano, curioso.

El curandero volvió a negar con la cabeza, triste por no poder decirles lo que querían oír a sus compañeros.

Pero no nos han abandonado. Aún nos observaban desde las alturas, velando por nosotros y por nuestra seguridad —se apresura a responder el curandero, antes de que los ánimos dejasen de existir.

¿Y de qué nos sirve eso? ¡El Clan Estelar nos está dejando morir por culpa de esta enfermedad desconocida! —Maúlla uno de los guerreros, furioso. —¡Y en la estación de la Hoja Nueva! No quiero pensar en qué ocurrirá cuando llegue la estación Sin Hojas...

Esperanza, compañeros. La esperanza es lo único que nos queda para combatir contra esta enfermedad desconocida. Seguiré trabajando en la combinación de hierbas hasta encontrar la cura —le responde el curandero, mirando fijamente al guerrero que había despotricado contra el Clan Estelar.

El silencio se sumió en el grupo durante varios latidos de corazón. Un quejido de agonía se escuchó en el interior de la guarida, haciendo que todos volviesen su mirada hacia el interior. El curandero giró su cabeza y la fijó en el grupo de gatos.

Volved a vuestras guaridas. Será mejor que descanséis y dejéis a Nube de Ceniza a mi cargo —dice con un tono de autoridad en la voz.

Poco a poco, los gatos fueron abandonando sus posiciones y yendo a sus respectivas guaridas. El curandero dejó escapar un pequeño suspiro de cansancio antes de internarse en su propia guarida.

Clan Estelar, por favor; ayudadme a descubrir la cura para esta nueva amenaza —susurra con miedo mientras comienza a atender al gato enfermo.
Creditos a Ivanne ♣️
avatar
Mensajes : 53

Fecha de inscripción : 25/10/2015

Localización : En mi casita :3

http://warriorcats.foro-activo.com
Guerrero
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.