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Ficha de Parche

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Ficha de Parche

Mensaje por Invitado el Mar Nov 17, 2015 11:02 pm

DATOS GENERALES DEL PERSONAJE

Nombre. Parche.

Explicación del nombre. Su pelaje es de color blanco con manchas negras por todo su cuerpo, haciéndole semejar que tiene innumerables parches en su pelaje.

Nombres Anteriores. Pequeño Parche.

Nombre Futuros. Garra de Parche // Estrella de Parche.

Lunas. 6 lunas.

Rango. Aprendiz.

Clan. Clan de la Sombra.

Género. Macho.

Imagen

Spoiler:
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DESCRIPCIÓN DEL PERSONAJE

Descripción Física


Parche es un gato con el pelaje corto. Su pelaje es de color blanco como la nieve, pero tiene infinidad de manchas negras por todo su cuerpo que se asemejan a parches alojados en él. Posee un ancho pecho y unos fuertes omóplatos, preparados para sufrir fuertes presiones físicas. Tiene unas uñas largas, listas para hundirlas en la carne del enemigo. Sus dientes son blancos como la nieve y están completamente preparados para morder a cualquier cosa que amenaza con su seguridad, la de su clan o la de sus amigos. Tiene la cola ni muy larga ni muy corta, siendo esta del tamaño normal para cualquier gato, y es de color blanco con manchas negras. Sus ojos son verdes como la hierba fresca de la estación de la Hoja Nueva. Sus orejas son un poco más pequeñas de lo normal. Parche posee un tamaño mucho más grande que los demás, pues sufre de una enfermedad conocida como gigantismo, la cual acelera su metabolismo y hace que su crecimiento sea mucho más rápido que la de cualquier otro gato normal. Sus patas delanteras son mucho más largas que sus patas traseras, por lo que es normal que cuando tenga que recorrer grandes distancias a grandes velocidad se canse con facilidad. Su cuerpo está preparado para las inclemencias de la batalla y para afrontar de cara al enemigo.

Descripción Psicológica

Parche es un gato que se caracteriza por ser muy leal a su clan y siempre estará dispuesto a ayudar a cualquier gato que necesite de su ayuda, pertenezca o no a su propio clan, ya que él estará dispuesto a arriesgar su propia vida por cualquier felino habido de ayuda. Es amable con los gatos con los cuales se relaciona, incluso con los otros felinos pertenecientes a los demás clanes del bosque. A veces suele volverse muy serio, pues recuerda la vaga imagen de su madre descansando debajo de aquel grueso árbol. La mayoría de las veces es un gato que muy tranquilo y disfruta con pasión la hora de compartir lenguas, pues en esa hora del día puede echarse al sol para disfrutar un baño de calor. Es inteligente y suele aprender con rapidez, pero en ocasiones le asalta la imagen de su madre en su mente, ocasionando que pierda algunas oportunidades de atrapar una presa o cualquier otra cosa. Nunca traicionaría a un amigo, pues considera que los amigos son los bienes del mundo más hermosos que la vida pueda darle a un felino. Suele hablar con respeto y educación, sobre todo a los líderes, lugartenientes y curanderos de los clanes, utilizando para ello un tono bastante pacífico y bajo. Es muy curioso y siempre está dispuesto a conocer todas aquellas cosas que le son desconocidas. Es simpático, aunque prefiere la compañía de los veteranos o estar solo, pues desde que su madre murió se volvió bastante independiente de los demás gatos.

En la batalla, Parche desenfunda sus garras y no parará hasta haber conseguido expulsar a sus enemigos del territorio de su clan. No soporta ver como otros gatos maltratan a los más débiles solo para su disfrute personal, por lo que se enfada si presencia algún acto como este e intentará ayudar al felino en apuros. Es un gato muy valiente, y aunque a veces titubea a la hora de atacar, deja la indecisión a un lado y se lanza a por el enemigo, aún a costa de su propia vida, pues si el clan desaparece todos los integrantes que lo componen deberán exiliarse del bosque para siempre, y eso es algo que no permitirá mientras esté con vida. Finalmente, Parche suele cuidar mucho de los veteranos, pues le encanta permanecer con ellos y no puede soportar que los demás les hagan daño a los antiguos guerreros del clan, por lo que trabaja incansablemente para que su clan prospere con alegría y serenidad.


Historia

Pequeño Parche nació en mitad de la estación de la Hoja Caída. Fue un hecho bastante insólito, pues no muchos cachorros solían nacer en esta dura época, y son aún menos los que han conseguido sobrevivir lo suficiente como para contarlo. Su propio clan de nacimiento había quedado anonadado ante el hecho de que Pequeño Parche naciera en la plenitud de una estación dura, mas no hicieron ojos cerrados y se encargaron del joven cachorrito. Había nacido como hijo único, haciendo aún más insólito su nacimiento, sin embargo y no por ello su madre lo dejó de lado, es más lo cuidó y alimentó hasta que este fue lo suficiente fuerte como para convertirse en aprendiz, aunque no adelantemos acontecimientos.

Como bien se ha dicho, nació en la estación de la Hoja Caída. Solo era un pequeña bola de pelo blanco y negro, la cual maullaba tiernamente, pidiendo a su madre que se acercara para que pudiera alimentarlo y calentarlo lo suficiente como para que estuviera cómodo. La nariz del pequeño captó el aroma de la leche fresca, junto con el reconfortante olor de la cálida maternidad del Clan de la Sombra. Flor Oscura, una joven gata de pelaje negro como la ceniza y de ojos verdes como la hierba verde de la estación de la Hoja Nueva se acercó hacia el pequeño, pasando su suave y áspera lengua por el pelaje del cachorro, intentando hacer que entrara en calor. En un principio, le había costado bastante cuidar de Pequeño Parche, pues él había sido la primera camada que había tenido Flor Oscura.

Una vez transcurridos tres días desde el nacimiento del cachorro blanco y negro, Flor Oscura comenzó a indagar sobre el nombre del pequeño. ¿Podría llamarse Pequeño Blanquecino por los trozos de pelaje blanco que poseía? ¿O tal vez debería de llamarse Pequeño Grande? Para haber nacido hace tan solo tres días su tamaño se compara al de un felino de una luna, piensa la joven gata negra observando, con cierto orgullo y extrañeza, que el cachorro era algo más grande de lo normal. Sin embargo, y haciendo caso omiso al tamaño de su pequeña criatura, Flor Oscura observa con detenimiento al joven felino. Tenía el pelaje blanco y negro, negro por el suyo propio, y blanco por el pelaje de su padre, Garra Blanca, un veterano felino el cual había conseguido embaucar el corazón de la joven gata.

Dejando atrás esos pequeños pensamientos sobre su pareja, Flor Oscura vuelve a observar al cachorro blanquinegro y de repente le viene a la cabeza un nombre. Pequeño Parche. Era el nombre perfecto para el cachorro. Tenía el pelaje blanco y las manchas de su cuerpo hacían que se semejara a pequeñas motas que recorrían todo su cuerpo, haciéndole parecer que tenía parches en él. Con una dulce sonrisa, la gata negra agacha su cabeza y comienza a lamer el lomo del joven felino, el cual había comenzado a llorar, protestando en busca de su leche diaria del día. Con un risueño y feliz ronroneo, Flor Oscura vuelve a agachar la cabeza y empuja suavemente al cachorro hacia su vientre para que comenzara a mamar. Pequeño Parche no duda ni un instante y comienza a beber de la ubre de su madre con insistencia, extrayendo la caliente leche del cuerpo de su madre, la cual se colaba por su garganta y saciaba por completo el hambre que sentía en esos mismos instantes.

2 Lunas después

Pequeño Parche corría por los lindes por fuera de la Maternidad, mirando hacia todas partes mientras profería insipientes ronroneos de felicidad. No había nada que le gustara más que salir de la Maternidad del Clan de la Sombra y disfrutar del cálido sol que le calentaba el lomo, la insistente brisa que alborotaba su corto pelaje blanquinegro y oler nuevos olores, los cuales provenían del exterior. El cachorro había llegado a la hermosa edad de tres lunas. Este era su momento de explorarlo todo, de conocer todo aquello que le era desconocido, de saborear nuevas cosas, de experimentar con el mundo y de hacer locuras, aunque siempre con una moderación para no causar problemas al clan ni a él mismo. La seguridad ante todo. Además, no quería preocupar a su joven madre, la cual lo miraba desde uno de los lados de la Maternidad. Su mirada denotaba dulzura y la mirada de Pequeño Parche era igual de dulce que la de su madre.

Sin embargo, y como siempre dicen, las cosas buenas siempre han de tocar a su final. Para Pequeño Parche ese final fue demasiado pronto, despojándole toda la niñez que poseía de un solo zarpazo o de un solo soplo de viento. Aquel día, el sol irradiaba un potente torrente de calor que hacía que todos los gatos del clan salieran de sus guaridas para echarse en el seco suelo del claro y calentarse bajo el ardiente sol. Pequeño Parche era uno de aquellos gatos, se encontraba echado junto a su madre, delante de la Maternidad y disfrutando del cálido sol de la mañana. Le encantaba echarse en la tierra y sentir como el calor bañaba su cuerpo y lo calentaba a una temperatura agradable. Le encantaba echarse junto a su madre y aspirar el dulce aroma que ella emanaba. Lo tranquilizaba, lo serenaba y le hacía sentirse querido. Sin duda una mañana como cualquier otra en el seno del campamento del Clan de la Sombra. Sin embargo, cuando el sol estuvo en lo más alto, el cielo comenzó a oscurecerse y una potente ráfaga de viento comenzaba a levantarse por el bosque.

Levantando la mirada, Pequeño Parche observó como el cielo antes azul claro se tornaba negro grisáceo. Una pequeña gota cayó en su hocico, haciendo que el cachorro tuviera un pequeño escalofrío y se retorciera de frío. Levantando la mirada, Flor Oscura observó el tiempo y cogió al pequeño por el pescuezo con esfuerzo. Pequeño Parche se caracterizaba entre los otros cachorros por su descomunal tamaño. El pequeño tenía un tamaño promedio al de un aprendiz joven para la poca edad que tenía. Por ello, muchos de los felinos del clan solían mirarlo con sorpresa y expectación, pues era insólito ver a un cachorro de tres lunas del tamaño de un aprendiz. La lluvia comenzó a bañar a los gatos que se encontraba aún fuera de las protecciones de sus guaridas, los cuales salieron corriendo a refugiarse de la lluvia con pasos rápidos y apurados. Flor Oscura salió corriendo hacia la Maternidad, cargando a la enorme bola blanquinegra de su boca.

Ráfagas de fuerte viento azotaban las zarzas que protegían a los gatos de su interior. Pequeño Parche se encogió entre las patas delanteras de Flor Oscura, buscando el consuelo de la misma. En la distancia pudo escucharse un relámpago, el cual hizo que los felinos escondidos dieran un respingo de la sorpresa. Pequeño Parche deseaba que todo terminase rápidamente, mas su deseo no era probable. Un fuerte relámpago se escuchó en la distancia, haciendo que los felinos del Clan de la Sombra se sorprendieran y oyeran como este remitía en la distancia. Mas los problemas solo acababan de comenzar. El relámpago había causado un pequeño fuego en una parte cercana donde se alojaban los guerreros. Estos estaban observando como el fuego cobraba vida poco a poco y se extendía por todo el campamento. Con desesperación, el líder del Clan de la Sombra dio la orden de ayudar a los veteranos a huir del campamento, al igual que las reinas con sus cachorros. Pequeño Parche observó como un lustroso pero pequeño macho marrón se acercaba a su madre e intercambiaba un par de palabras con ella para luego irse corriendo hacia otra parte del campamento.

Su madre dirigió su mirada hacia Pequeño Parche y observó por primera ver como los ojos verdes de su madre estaban impregnados de miedo y desesperación. Ver a su madre así dejó al joven cachorro bastante anonadado, pues nunca había visto una pizca de miedo o desesperación en ella. Ella siempre era tranquila, siempre tenía serenidad para cualquier situación, nunca se mostraba triste, siempre sonreía a todos. En definitiva, era la mejor gata que Pequeño Parche había conocido, y se sentía orgulloso de ser el hijo de tan valerosa gata. Observando con una pizca de miedo a su madre, Pequeño Parche sintió como esta lo cogía por el pescuezo y echaba una mirada al campamento. Después de unos instantes, Flor Oscura echó a correr hacia la entrada del campamento del Clan de la Sombra, cargando al cachorro de su boca con delicadeza. Las frías gotas de lluvia golpeaban a Pequeño Parche mientras su madre corría y hacía que sintiera frío debajo de su corto pelaje. Otro relámpago iluminó el claro del campamento, haciendo que las sombras de los árboles más cercanos se proyectaran sobre el campamento como si de una garra de gato gigante se tratara.

Pequeño Parche quería hundir su cara en el pelaje de su madre para sentirse reconfortado consigo mismo al sentir el aroma a leche de su madre, pero en estos momentos eso era completamente imposible. Otro relámpago ilumina el claro, pero esta vez mucho más cerca de donde se encontraban Flor Oscura y Pequeño Parche. Un árbol comenzó a zarandearse de lado a lado para finalmente caer en el claro del campamento. Con los ojos abiertos de par en par, Pequeño Parche y Flor Oscura observaron con pavor como el árbol se dirigía hacia ellos. Pequeño Parche cerró los ojos por acto reflejo. Iba a morir, no había podido vivir lo suficiente para contar una buena historia de sus aventuras en el Clan Estelar. Sin embargo, notando el impacto directo contra el suelo, Pequeño Parche abrió de pronto los ojos y observó que se encontraba lejos de la zona donde estaba con su madre. Con el corazón desbocado dirigió su mirada verde hacia donde se encontraba su madre. El árbol caía poco a poco a donde ella se encontraba. Ella corría todo lo que podía para ponerse a salvo. Mas sus esfuerzos fueron en vano cuando el árbol cayó sobre su cuerpo, haciendo añicos los huesos que habían quedado atrapados debajo del robusto y grueso tronco. Con lágrimas en los ojos, lo último que pudo ver Pequeño Parche de su madre antes de que un enorme gato blanco lo cogiera del pescuezo y comenzara a correr hacia la entrada del campamento fue la dulce sonrisa de su madre y una vaga palabra que hizo con los labios. ''Vive''.  Profiriendo un desgarrador grito con el nombre de su madre, Pequeño Parche desapareció por la entrada del campamento junto con el guerrero blanco.

2 Lunas después

Pequeño Parche se encontraba delante de la Maternidad del Clan de la Sombra, observando con seriedad a los felinos que pululaban por el campamento. Habían pasado dos lunas desde que su madre había muerto por la caída de un árbol en el seno de su campamento. Después de haber sido recogido por aquel guerrero blanco, el cual era el padre del joven cachorro, habían ido hacia el interior del bosque del territorio del Clan de la Sombra y se habían instalado en un escondrijo resguardado contra la terrible tormenta que azotaba el bosque. Cuando la tormenta amainó, los gatos volvieron a su campamento, donde descubrieron el desmadejado cuerpo de Flor Oscura, descansando con serenidad debajo de su tronco mientras una pequeña sonrisa se marcaba en su pacífica cara. Pequeño Parche se había acercado a su madre y había llorado por ella todo el día, incluso después de que los veteranos la hubieran enterrado, y la había abrazado durante toda la noche, intentando despertarla de su sueño eterno en vano. Desde aquel día, Pequeño Parche perdió su vivaz sentido de la aventura, había dejado de verse feliz con su característica sonrisa en la cara, dejando en ella una cara triste con los ojos hundidos y oscuros. Pequeño Parche había caído en una pequeña depresión al presenciar la muerte de madre.

Mas no pasó mucho tiempo para que Pequeño Parche superara la depresión. Ahora Garra Blanca, el padre del pequeño, era el que se encargaba de él. Naturalmente que una reina debía de ocuparse del cachorro y así lo hicieron, pero Garra Blanca pasaba el tiempo con el joven cachorro. Siempre que podía sacrificaba su tiempo para estar con su hijo. No deseaba ver al pequeño con cara de pena y enterrado en el lado más alejado, oscuro y frío de la Maternidad. Por ello, siempre jugaba con él cada vez que podía, siempre le enseñaba cosas nuevas, como las presas que cazaban los guerreros y le enseñaba técnicas secretas de forma juguetona. En esos momentos Pequeño Parche volvía a ser el mismo, pero los recuerdos de su madre aún seguían en su mente, por lo que no podía volver a ser completamente el mismo de antes. Volvía a reír y sonreír como antes, pero ya no poseía el sentido de explorar las cosas como cuando estaba con su madre. Ya no era tan simpático, ahora era más serio, más sereno, más ensimismado en sí mismo. Sin embargo, era leal a su clan, a su padre y a él mismo. No quería que nadie perjudicara a ninguno de los gatos de su clan y siempre se preocupaba de los más débiles y frágiles.

Por ello, siempre solía pasar el rato con los veteranos, escuchando sus historias. Sin embargo, no pasaba el tiempo con otros cachorros, pues Pequeño Parche era igual de grande que un aprendiz maduro. Su tamaño triplicaba al de los cachorros más jóvenes que él, por lo que temía que pudiera hacerles daño cuando jugara con ellos. Por ello siempre se mantenía alejado de las reinas y cachorros del clan. Pasó a ser más solitario, pero nunca despreciaba una compañía bien recibida cuando se presentara la ocasión. Así, cuando su padre se unió a los veteranos siempre se rodeaba de los ancianos, confiriéndole un porte sabio. Solía caracterizarse entre los demás cachorros por ser más cauteloso y usar la sabiduría que poseía por pasar tanto tiempo con los veteranos, que algunos cachorros solían meterse con él. Sin embargo, cada vez que Pequeño Parche les dirigía una mirada estos corrían nuevamente con sus madres. Sin lugar a dudas, la muerte de Pequeño Parche había causado estragos en él, pero cumpliría el último deseo de su madre. Viviría la vida que ella nunca pudo vivir. Viviría la vida aunque le doliera saber que ella no estaba as u lado para verlo crecer y progresar en sus fallos y errores.

1 Luna después

Por fin había llegado el día que Pequeño Parche había estado esperando. Aquella noche se celebraba su ceremonia de nombramiento del aprendiz. No sabía quién podría ser su mentor, pero eso a él no le importaba. Podría hacer migas con su mentor cuando se presentará la oportunidad, él solo quería disfrutar cada momento de la vida, de las oportunidades que esta les daba a cada ser vivo del vasto bosque. Aquel día, había pasado el rato con los veteranos y había escuchado las mismas y fascinantes historias que estos les contaban. Le encantaba imaginarse a los antiguos clanes que habitaron el bosque dominándolo por completo. Cuando había llegado la hora de su nombramiento, minutos antes de que se acercara al lugar donde el líder se dirigía a su clan para esta clase de ceremonias, se había lavado con la ayuda de su padre, el cual le había dicho que se sentía muy orgulloso de él, al igual que Pequeño Parche se sentía orgulloso de haber pasado el tiempo, haber llegado a conocer y ser el hijo de Garra Blanca. Una vez finalizado el diálogo con su padre, Pequeño Parche se da la vuelta y se encamina hacia el rincón donde se encontraba el líder, preparado para la nueva vida que le tocaba llevar y para las nuevas responsabilidades que le tocaría. Con una sonrisa en la cara y con su tranquila mirada, Pequeño Parche se acerca a donde estaba el líder del clan, listo para recibir su nuevo nombre de aprendiz y su nuevo rango dentro del clan, mientras levanta la mirada y mira al cielo, deseando que su madre lo estuviera contemplando en estos mismos instantes.

Otros Datos.

Su tamaño es descomunal, pues sufre una rara afección conocida como ''gigantismo'', la cual hace que su crecimiento sea superior a los de los demás gatos normales.
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Re: Ficha de Parche

Mensaje por Estrella de Aurora el Vie Nov 20, 2015 8:37 pm



Me ha encantado. Casi me haces llorar con la muerte de Flor Oscura :'(
Muy buena ficha.
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Mensajes : 55

Fecha de inscripción : 27/10/2015

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